El Manchester City se aferra a la Premier y golea al Chelsea en Stamford Bridge

Un tiburón es capaz de oler la sangre a kilómetros de distancia para atacar. El Bournemouth pegó un zarpazo este sábado al Arsenal y dejó un rastro de sangre que el Manchester City ha olido. Eliminados en Champions, y en las semifinales de la FA Cup, el equipo de Guardiola nada con fuerza para conquistar la Premier League. Y este domingo ha dado el primer mordisco para recortar la distancia a seis puntos respecto al conjunto de Arteta. El City, eso sí, tiene un partido menos que tendrá que jugar contra el Crystal Palace y el próximo domingo se disputará medio título de Liga contra los londinenses (17.30, Movistar+).

después de asaltar el Emirates (1-2). Los mancunianos dependían de sí mismos para liderar la Premier si ganaban sus dos partidos pendientes y vencían en su duelo directo con los londinenses el próximo fin de semana en el Etihad. Sin embargo, el primer duelo para la reconquista pasaba por vencer al Chelsea en Stamford Bridge.

Arteta se agarraba a la quimera de que sus vecinos de Londres privaran a Guardiola de llevarse los tres puntos. Eso sí, Liam Rosenior seguía sin contar con una pieza clave en el equipo como Enzo Fernández, hombre clave en el empate que rescató en el partido de ida con un gol en el añadido. El argentino cumplía su segundo partido sin jugar tras ser apartado por el propio club después de unas polémicas declaraciones durante el parón de selecciones en las que aseguró que quería vivir en Madrid.

A pesar de esta delicada baja, el Chelsea empezó mejor el encuentro corriendo a la espalda de la defensa citizen. En una de esas acciones Joao Pedro atrajo a varios rivales, provocó un agujero del tamaño de un cráter en la línea defensiva del City y Cucurella, solo ante Donnarumma, batió al meta italiano con un disparo cruzado. Sin embargo, el linier, con un acierto milimétrico, anuló el tanto de los blues. Poco después Donnarumma volvería a intervenir para privar del gol a Pedro Neto.

El City entró incómodo al encuentro y Bernardo Silva decidiron templar el partido y controlar el juego. Entonces emergió Robert Sánchez en la portería de Chelsea para evitar el primer tanto del equipo de Guardiola. Primero con una gran intervención a un disparo a bocajarro de Bernardo y después con otra buena mano a un remate de Cherki.

“Hay que estar concentrados en defender”, decía en el túnel de vestuarios Rosenior antes del inicio del segundo tiempo. Cinco minutos después de la reanudación, la concentración desapareció de un plumazo. Cherki puso un centro al área, Nico O’Reilly le ganó la posición a Andrey Santos y cabeceó a bocajarro para batir al portero español. Queda mucho partido, debían pensar los londinenses. Poco o nada se reflejaba a lo que sucedía en el terreno de juego. Cinco minutos después, de nuevo Cherki con una conducción en paralelo al área, se inventó un pase filtrado entre una maraña de piernas para que Guéhi, sin marca, controlara con calma como si fuera un delantero y batiera con un disparo cruzado a Robert Sánchez.

El Chelsea, que veía alejarse los puestos de la Champions, quiso reaccionar. Tarde. Error grotesco de Caicedo en la salida de balón, robó Jérémy Doku y embocó a gol. 3-0. El Manchester City tiene hambre de Premier.