Mercedes prepara otro acelerón: no habrá novedades en Bakú, pero sí para los próximos grandes premios

Aunque Ferrari sea muy probablemente la marca más compleja de gestionar de la Fórmula 1 por las políticas internas que condicionan de muchas maneras el avance de la ‘Scuderia’, Mercedes también tiene lo suyo. La estructura que disputa el campeonato opera de forma absolutamente autónoma y está desligada del gigante de la automoción alemán, que únicamente coloca la estrella en el morro de los monoplazas de . La empresa matriz posee un tercio del capital accionarial del equipo, que departe los otros dos tercios entre INEOS (33,3%), Toto Wolff, su director (28,3%) y George Kurtz (5%). La introducción del límite presupuestario (2021) en el certamen provocó que la mayor parte de las formaciones pasaran a ser un negocio de lo más rentable, y eso hace que Mercedes no sepa cómo gastar el dinero que tiene.

Las restricciones derivadas de ese techo de inversión impuesto por reglamento provocan situaciones hasta cierto punto surrealistas. En las últimas fechas, los ejecutivos de Brackley, un pequeño pueblecito a diez minutos del circuito de Silverstone, que es donde se ubica la sede de las Flechas de Plata, han optado por comprar varios edificios para convertirlos en un gimnasio nuevo, además de varios restaurantes y zonas de recreo para sus empleados. Ya que no puede pagarles más y hacerles partícipes de sus beneficios, porque eso vulneraría ese límite presupuestario, al menos les hace el día a día mucho más llevadero.

Detrás de esta estrategia está Wolff, uno de los empresarios de mayor éxito del paddock, que aglutina un patrimonio de 2.300 millones de euros, según consta en Forbes. El expiloto austríaco es uno de los jefes que más contacto tiene con su tropa, que le ve como un referente sin las estridencias que proyectan algunos de sus homólogos. Al mismo tiempo, es un animal competitivo notable, que lleva de aquella manera los cinco años que lleva sin ganar el título; los cuatro que encadenó Red Bull (2021-2024), y el último, de McLaren, el curso pasado. Consciente de la oportunidad que suponía el zarandeo reglamentario agendado para este ejercicio, Wolff mandó a su pelotón a centrarse en el bólido de 2026, y la jugada salió bien: Mercedes arrasó en el primer tramo de calendario, con un pleno de triunfos en los seis primeros grandes premios, y ocho en los primeros diez. Esa racha se rompió justo antes del verano (Hungría), , ganador en Budapest y en Zandvoort (Países Bajos), después de darle a su MCL40 un buen meneo que con potente paquete de piezas nuevas.

“No tenemos dinero para mejorar el coche. Estamos intentando distribuirlo a lo largo del año, basándonos en nuestros cálculos sobre cuándo podemos introducir las actualizaciones más importantes con tal de que sean lo más eficientes”, dijo Wolff, en Holanda, donde Lando Norris encadenó su segunda victoria consecutiva, y donde la inercia de McLaren, esa que sobre el papel debía prolongarse bastante más en el tiempo, paró en seco. Contra todo pronóstico, Antonelli ganó en Monza, donde ofreció la segunda mayor remontada de la historia –salió el 19º–, y en el Madring, donde McLaren condenó a Norris con la estrategia.

Los 81 puntos que separan al italiano de George Russell (segundo) en la tabla general, y los 145 puntos que Mercedes tiene de colchón en la estadística reservada a los constructores, . Más aún si tenemos en cuenta que Mercedes se ha guardado varios cartuchos que comenzará a utilizar pronto. De hecho, este fin de semana, en Azerbaiyán, será el último de la especificación actual del W17. “No llevamos novedades a Bakú. Se trata de un circuito donde prima más el ‘drag’ –la resistencia al avance–, que la carga aerodinámica. Nuestro coche funcionó bien en Monza, así que esperamos que también vaya bien en Bakú”, contaba hace unos días Andrew Shovlin, el director de ingeniería en pista de Las Flechas de Plata, en el podcast propio de la escudería.

En siete días, en el que se celebrará en Malasia, el prototipo recibirá la primera gran actualización desde mayo; a la vez que también se espera la incorporación de un motor revisado, probablemente dentro de 15 días, en Singapur (11 de octubre). De cumplirse los términos anteriores, este acelerón caería como la estocada definitiva a un campeonato que parece decidido desde hace meses.