Pregunta. No hay otra jugadora a la que sus entrenadores y compañeras alaben tanto.
Respuesta. Qué mejor que te halague así la gente que tienes a tu alrededor, con la que trabajas cada día y con la que realmente aprendes. Es lo que más valoro, es un gran halago y es lo que más me ha gustado conseguir por las personas que lo dicen.
P. ¿A una mediocentro le cuesta más ganarse el reconocimiento?
R. Pasa lo mismo que con las laterales, las centrales o las porteras. Desde fuera se valoran mucho las posiciones que están más cerca del gol, pero desde dentro sí se nos valora por los pequeños detalles, por la lectura táctica, incluso por la capacidad para hablar y comunicar en el campo.
P. ¿Cómo define el oficio de mediocentro?
R. La mediocentro es el equilibrio entre el ataque y la defensa, la que lo ve todo, la que está atenta a todo. No solo pensamos en atacar, pensamos en ayudar si ha subido una lateral, o las dos interiores, o si las dos extremos están descolgadas. La mediocentro es la que manda en esa conexión entre el ataque y la defensa, la que se tiene que ganar esa responsabilidad en todo.
P. Va a hacer 28 años en mayo, ¿está en su mejor momento?
R. Estoy contenta porque me siento mejor cada año. Tengo mucha suerte porque las personas que tengo en mi día a día me exigen y me enseñan, tanto compañeras como staff. Uno de mis objetivos es poder ayudar siempre al equipo, y la manera es autoexigirte desde la ambición para ser mejor cada año.
P. Llevaba muchos años jugando con Alexia y Aitana Bonmatí, pero este curso ha irrumpido Serrajordi, de 18 años, ¿Habla mucho con ellas?
R. Son las dos con las que más hablo. Aún siendo tan pequeñas son muy buenas, están jugando partidos muy importantes, se han adaptado muy bien y no es que solo jueguen en una posición, es que juegan en varias posiciones. Me parece increíble lo que hacen. Van a durar muchos años, y seguramente llegue un punto en el que yo ya no juegue y ellas sigan jugando, y las voy a seguir viendo y disfrutando. Vicky y Serra van a ser las mejores.
P. ¿Ellas llegaron a la élite tan jóvenes y preparadas porque tuvieron una formación más profesional que las futbolistas de su generación o por puro talento?
R. Tienen mucho talento, sin duda, es innato, pero cada vez el fútbol femenino es mejor, más profesional, hay más fichas. Con 17 o 18 años, una exigencia tan alta te hace mejorar porque tienes que sobrevivir. Hay gente que se adapta y hay gente que no. En su caso, ahí es donde está el talento innato. Solo hay que mirarlas.
P. Usted también llegó al Barça muy joven, con 17 años, y fue la primera jugadora que cursó Bachillerato en La Masia.
R. Recuerdo estar todo el día en la ciudad deportiva porque entrenaba y luego entraba en clase. No tenía coche, era mi primer año en Barcelona y no conocía nada. Era muy importante para mí acabar Bachiller.
P. Mariona tampoco tenía coche en esa época. En la Euro 2025, en una entrevista, contó que su primer sueldo en el Barça, 12.000 euros anuales, lo gastó en comprar un vehículo de segunda mano para que Alexia dejara de hacerle de taxista por Barcelona. ¿Recuerda qué hizo con su primer salario?
R. Me compré un Ford Fiesta en Mallorca y me lo traje a Barcelona, porque al ir a la universidad [a cursar Fisioterapia] necesitaba esa independencia. Quería seguir estudiando, y así podía hacer unas cosas por la mañana y otras por la tarde.
P. Aprendió a jugar al fútbol de su padre. Hace años dijo que llegaría un día en el que algún niño aprendería de su madre, ¿ya lo ha visto?
R. Claro, Muchas veces nos ponemos a jugar con él y es algo muy bonito porque simboliza ese cambio que ha habido en la sociedad. Ya no es solo que tu hija o hijo vayan al patio a jugar al fútbol, ahora van al campo a ver a su madre y juegan con ella.
P. ¿El Barça cambió la historia del fútbol femenino en España al ser el primero en profesionalizar su equipo?
R. Se apostó pese a que se decía que no iban a venir 90.000 personas a vernos, que no iban a venir 90.000 personas a un Barça - Madrid, Los resultados han ayudado. Nosotras somos perfectamente conscientes de lo que hizo el Barça y lo valoramos, llevamos ya muchos años viviendo días muy especiales, consiguiendo récords, y con un equipo que está siempre luchando por los cuatro títulos, que es muy difícil, pero se necesita un empujón por parte de otros clubes.
P.
R. En Inglaterra, los equipos que tienen masculino tienen una pequeña ayuda y pueden poner ciertas reglas que hacen mucho más profesional la Liga. Por eso siempre hablamos mucho de Inglaterra como proyecto. Aquí se podría hacer porque hay muchísimo talento y se tiene que apostar por él. Antes no había demasiadas fichas en el fútbol femenino, pero ahora hay muchas más. Las niñas tienen que trabajar en las estructuras de los clubes; no solo en el campo, también tácticamente y en el gimnasio.
P. Renunció durante casi dos años a la selección y no volvió hasta que hubo mejoras. ¿Qué fue lo más duro?
R. Es complicado. Fue duro cortar mi carrera en la selección, y fue duro no estar acompañada de más compañeras. Eso es evidente, pero ha pasado así. buenos viajes, tiempo de descanso... Lo más duro fue a nivel psicológico. Necesité ayuda, y es lo mejor que hice porque ahora me ayuda en otras cosas.
P. Usted fue una de las que propició el cambio.
R. Unas por un camino y otras por otro, todas hemos sido parte del cambio. Todas hemos alzado la voz, todas hemos dicho algo, y todas queríamos el mismo objetivo, que era llegar hasta aquí. Queríamos solo pensar en fútbol, y es lo que estamos haciendo.
P. ¿La terapia, entonces, también la ayuda en el campo?
R. Sin duda. Yo ya tenía ayuda psicológica, pero no con un seguimiento tan continuo. Busqué una profesional externa que pudiera darme otra visión y otras herramientas, porque ya no iba tanto de fútbol, era un tema muy emocional. Sigo con la misma psicóloga, y me ha ayudado en muchos aspectos futbolísticos y en otros fuera del deporte.
R. Solo con todas las españolas que hay en Inglaterra ya se podría llamar clásico. Cuando juegan dos selecciones buenas que se conocen mucho, que hemos competido por títulos, es un partido de los que gusta ver y gusta jugar. Es normal que se vea como un clásico.
P. ¿Hay ganas de revancha?
R. Hay ganas de ganar… Esa ambición de querer hacerlo bien y ganar.
P. ¿Revisó la final de la Euro?
R. Me esperaba un partido así, en el que tuviésemos ocasiones para ganar y que no lo terminásemos. Eso es lo difícil que tiene Inglaterra. En la Eurocopa estuvo a punto de irse antes, y sin embargo compite, y está ahí, y la acaba ganando. Tierne esa capacidad de competir aunque ya esté a punto de perder el partido.