No parece casual ese pleno, teniendo en cuenta los dos factores que envuelven la serie que se abrirá hoy (18.00, Movistar+) en el Estadio Nacional: en el banquillo chileno estará Nicolás Massú, pope actual de los andinos, y desde el graderío circular apretarán los 3.500 espectadores que, siempre enfervorizados, convertirán el escenario en una prueba de fuego para el renovado (y novel) equipo visitante. Sin Carlos Alcaraz, puliendo todavía su físico y dosificando los esfuerzos , el liderazgo le corresponde a Rafa Jódar. El madrileño cumplió este jueves 20 años e intervendrá por primera vez, al igual que Dani Mérida (21). Sobre ambos, los dos madrileños, recaerá la responsabilidad de abrir la eliminatoria.
“Me gusta que haya jugadores jóvenes”, precisa David Ferrer, el hombre que capitanea la nave desde finales de 2022. “Yo confío mucho en mi equipo, porque son jugadores muy buenos que ya han competido en grandes eventos y en situaciones de presión; obviamente, algunos van a debutar y eso te cambia un poco la perspectiva, pero son muy competitivos. Eso no me preocupa”, agrega el seleccionador, quien recuerda que en 2025, su equipo ya supo sobreponerse a la circunstancia de competir fuera y con toda una afición en contra: “Jugamos contra Italia y en un estadio prácticamente lleno, ”.
Al frente está Jódar, uno de los grandes protagonistas del año y que después de una gira veraniega notable, contra todo pronóstico. Hace tres días, una indisposición pasajera le trastocó durante el entrenamiento, pero el madrileño dice estar a punto para un desafío de magnitud. Al empuje de la hinchada se añade el factor Massú, quien cogió las riendas de Chile precisamente en 2014; es decir, con él al mando, su equipo nunca ha fallado en casa. Son 12 series y 46 victorias en 55 partidos. En febrero, los chilenos se impusieron a Serbia (sin la aportación de Novak Djokovic, eso sí) por 4-0.
“Chile tiene muy buen equipo, juega en casa y aquí el público es muy patriota”, recuerda Ferrer, de 44 años. Lo advertía el referente chileno, Alejandro Tabilo. “La eliminatoria tendrá un ambiente durísimo, para ellos será muy complicado. Será con el estadio lleno [unos 21º grados descendentes y alta posibilidad de precipitaciones] y con toda la gente gritando mucho. Estoy confiado, tenemos un gran equipo y podemos hacer una gran actuación”, adelantó el zurdo, 28º del mundo; “en la Davis no importa mucho el ranking. Hay que ganar esta serie como sea. Va a haber mucha energía. Jódar debuta, así que ojalá que el público pueda hacer algo a favor de nosotros...”.
“Jugar contra los mejores significa que has hecho un buen camino durante años. Ya es un logro, pero queremos seguir subiendo. España tiene tenistas modernos”, subraya Massú, mientras Munar aprecia un incentivo en la atmósfera caliente que se encontrarán él y los suyos: “No necesitan [los jóvenes] que yo les explique qué pueden esperar del ambiente, jugando como visitantes y en Sudamérica; estoy convencido de que ellos saben perfectamente lo que van a necesitar. Independientemente de la competición, son jugadores que ya tienen una cierta experiencia en el circuito y que ya han jugado en grandes escenarios, así que están plenamente preparados para ello”.