Lejos de dramatizar e intentando quitarle hierro al asunto, Carlos Alcaraz admitía tras del debut del pasado martes contra Sebastián Báez que perder el número uno era una simple cuestión de tiempo. Demasiados puntos a defender, así que, si no era en el Principado, recalcaba, sería más adelante. Tal vez Barcelona, si no Roma o Roland Garros. “Voy a hacer lo que pueda”, decía. “Pero para mí eso ahora es secundario. El objetivo es sentirme lo mejor posible”. en la final (7-6(5) y 6-3, tras 2h 14m) y finalmente se consumó el cambio de orden que, no obstante, podría ser momentáneo, ya que si el español logra conquistar por tercera vez el Godó, el domingo, retomará el mando del circuito.
En el último episodio, el revés de Sinner prevaleció claramente sobre el suyo y, aunque cobró ventaja en ambos sets, break arriba, no supo administrar la renta ni exprimir desde el resto el escaso porcentaje del italiano (38%) hasta que este se enmendó en la recta final del primer set. Se marchaba Alcaraz del Monte-Carlo Country Club insatisfecho, con deberes pendientes. “He tenido muchas oportunidades, varios 15-30 o 0-30, pero no las he podido aprovechar. Y no he jugado bien el tie-break [sellado con una doble falta, de las cinco que cometió]. Básicamente, no he jugado bien en los momentos importantes y él, en cambio, lo ha hecho increíble”, concedía el tenista en el marco de una tarde fresca y muy ventosa que condicionó el desarrollo.
“Soplaba mucho viento y la pelota botaba baja. No era fácil, eran muy distintas a las de los otros días [más temperatura y brisa]. Y los dos estábamos cansados, pero es normal. Había tensión. En general, creo que fue un buen partido”, remarcó Sinner, quien firmó un porcentaje más bajo de primeros (58%-51%), dispuso de seis opciones de rotura menos (11-5) y también una cifra más baja de tiros ganadores (20-13). Sin embargo, triunfador. Ahora no hay quien le pare. “Estoy sorprendido, pero en el buen sentido. Intenté subir el nivel e ir adaptando el estilo de un partido a otro, y lo he conseguido. Cada día me levanto intentando ser mejor jugador y las últimas semanas han sido frenéticas”, ampliaba el italiano, , ambos en marzo. En total, 17 triunfos a lo largo de los últimos 40 días.
La próxima parada es Barcelona, mientras que Sinner descansará y, en principio, planea reaparecer en Madrid, a partir del día 23. No obstante, el nuevo líder aseguró que consensuará con su equipo la hoja de ruta a seguir. Hace un año tan solo precisó de un torneo preparatorio para llegar en óptimas condiciones a Roland Garros y de aquí al grande francés dispone de otro cartucho, Roma, al margen de la Caja Mágica. En 2025 no pudo competir en la capital española, por lo que un hipotético paso supondría para él una nueva oportunidad para seguir en lo más alto. A estas alturas, sin embargo, el mando parece resultar algo circunstancial para los dos, más centrados en el juego y la evolución que otra cosa. .
Entretanto, Sinner crece y crece a partir de la introducción de nuevos matices y “la mentalidad” ganítica de siempre. Sigue consolidándose sobre tierra batida y multiplica la amenaza de cara a los dos próximos meses. “No me sorprende, en absoluto. Ya habíamos visto su nivel y año tras año va mejorándolo. Es realmente peligroso para cualquiera. Puede ganar cualquier torneo y entiende muy bien el juego”, zanjaba el de El Palmar, que este lunes aterrizará a mediodía en El Prat y a media tarde ofrecerá una rueda de prensa en las instalaciones del Reial Club de Tennis Barcelona. Debutará el martes contra el finlandés Otto Virtanen (de 24 años y 130º del mundo) y, en el caso de avanzar, dispondría de una jornada de descanso.