Sin Badosa y entre retrasos, pero con orgullo colectivo: España, ante el duro reto de Shenzhen

Llega España a Shenzhen (China) a la carrera, con retrasos. Pero bendito éxito, sin duda. Lo hace con dos trofeos bajo el brazo, los obtenidos estos días por Cristina Bucsa (campeona de dobles en Guadalajara, México) y Kaitlin Quevedo (São Paulo). Una y otra se incorporaron a última hora al resto de la expedición, capitaneada por Carla Suárez y , Jessica Bouzas y Marina Bassols. Y la preparadora tranquiliza: “Es una situación un poco atípica, porque las dos han llegado un poquito más tarde de lo normal. Pero hay que adaptarse, no hay otra. Hemos tenido que modificar el plan de entrenos, pero estamos muy unidas y preparadas para el reto”. Este se llama Kazajistán.

Su equipo despega esta mañana (11.00, Teledeporte y RTVE Play) en la Billie Jean King Cup, la reunión anual de los ocho equipos más fuertes. Y en ella se echará en falta a ; las españolas, quizá no tanto. “Nos puede beneficiar, aunque nunca se sabe. Pero sí que cambia, no lo vamos a negar. Ahora tenemos que demostrarlo en la pista, porque hablarlo no sirve de nada. Hay que competir al cien por cien y esa es la idea”, prolonga Suárez en el preámbulo de una competición a la que finalmente ha renunciado la estrella kazaja, renqueante desde finales de agosto y que tras haber conquistado el US Open ha preferido una pausa. Su talón izquierdo le pedía una tregua desde hace más de un mes.

No será la única ausencia. En consonancia con lo que viene ocurriendo también en la Copa Davis, sea cual sea el formato, un buen puñado de figuras no pelotearán durante los próximos días en Shenzhen, reflejo de la desafección cada vez más cronificada hacia una competición metida con calzador en el calendario. En concreto, ninguna top-5 participará en la cita; tan solo tres de las top-10 del circuito; y únicamente cuatro jugadoras integradas en el top-20 del momento. Rybakina ha optado por no forzar, del mismo modo que no lo hicieron las estadounidenses en la serie clasificatoria de abril o la ucraniana Marta Kostyuk, tocada de la muñeca. Tampoco comparecerá la catalana .

“Estamos muy motivadas, queremos ser campeonas. Si estamos aquí es para intentar ganar el título”, apunta Suárez. El equipo español no se corona desde 1998, cuando triunfó en el Palexpo Hall de Ginebra; entonces lideraban Arantxa Sánchez Vicario y Conchita Martínez, . La realidad de hoy es muy distinta, pero lo sucedido en la última Copa Davis ilumina el camino. Difícil, muy difícil, para qué engañarse. Pero no serán ellas quienes se corten las alas. La coralidad y el grito orgulloso de la España del pueblo estuvo cerca de lograrlo.