Se las verá el sábado con el italiano Matteo Arnaldi, que opcupa el puesto 37º y redujo a Rei Sakamoto, igualmente exigido por el jugador local: 2-6, 6-4 y 6-4. “El no haber podido hacer mi juego, jugar a mi estilo, ha sido bastante difícil, pero estoy muy contento de haberlo aceptado y de haber entendido qué tenía que hacer para ganar”, señalaba a pie de pista Alcaraz, consciente de que de haber tenido más filo, el adversario podía haberlo situado en una situación mucho más comprometida.
“Así no se puede jugar…”, se reprochaba el murciano, quien dice buscar ritmo y se encontró con todo lo contrario, un guion muy desagradable: pedrada tras pedrada. A Michelsen no le interesa enzarzarse en peloteos y todo se tradujo en un sube y baja casi constante. Excepto la tercera manga, cuando al estadounidense se le agotó el depósito, el murciano se vio forzado a ir apagando fuegos. Tuvo que levantar un 4-2 adverso en el primer set, que bien pudo haberse anotado después el norteamericano, si este no hubiera desaprovechado tres oportunidades; y después, en el segundo, Michelsen tuvo el 3-0 en un pelotazo que se le fue al pasillo; Alcaraz se enmendó a continuación, para volver a enfangarse cuando lo tenía aparentemente de cara.
El número tres del mundo hacía hincapié en que el proceso de adaptación le resultó muy complicado. “No sentía la pelota como quería”, insistió; “a los jugadores que nos ha tocado llegar bastante tarde y, durante los días que hemos estado aquí, ha estado lloviendo y hemos tenido que entrenarnos en pista cubierta. Hoy había mucha humedad y calor, así que son condiciones totalmente diferentes. Ha sido realmente difícil jugar y lidiar con todo eso”.
Al igual que Alcaraz, Rafa Jódar (13º) también participó el pasado fin de semana en la Laver y nada más finalizar esa competición, por equipos y que no reparte puntos, pero sí dinero, se desplazó también a Tokio. A tenor de lo visto, llegó fundido. En tan solo 1h 07m, el paraguayo Adolfo Daniel Vallejó (56º) lo apeó: 6-1 y 6-3. El propio vencedor se sorprendía de lo sucedido: “Es un marcador muy extraño, ¿no? Pero esto es tenis… Yo jugué muy bien y él no tuvo un buen día”. El caso es que el madrileño, sin energía, fue a remolque desde el principio y cuando amagó con enderezarse, en el segundo set, contrabreak baldío, se desmoronó otra vez. , cayó a la primera y su aspiración de acceder a la Copa de Maestros se tuerce.
“Él venía de Europa y no es fácil asimilar el cambio”, precisó el español, que venía de superar la fase previa; “yo he intentado centrarme en lo mío y en estar concentrado en mi juego. Creo que lo he hecho y estoy muy contento”, agregó. En la próxima estación se medirá con el colombiano Jaime Faria (61º).