Del asfalto a la gran pantalla: así fue la compleja gestación de ‘Ídolos’, la primera película de ficción sobre MotoGP

Hasta 2015, el productor y guionista Jordi Gasull, con cuatro Goya y tres Gaudí por películas como Tadeo Jones y Atrapa la Bandera, no tenía ni la más remota idea de qué ocurría . A través del boca a boca, le llegó el potencial de la historia de Jorge Lorenzo, que ese año levantaría su quinto Mundial de motociclismo, el tercero en la categoría reina. Y este periodista de L’Hospitalet de Llobregat reconvertido a cineasta llevó a Dorna, promotora del certamen, una propuesta para rodar un documental centrado en su figura. “Mira, nosotros ya hacemos buenos documentales, pero tú haces buenas películas, ¿por qué no nos traes algo tipo Días de Trueno pero inspirado en el universo de las motos?”, le propusieron desde las oficinas del campeonato.

“Empecé a investigar y me enganché. Las motos, las carreras, son pura emoción y adrenalina. Y estos chavales se juegan literalmente la vida”, explica el creador de Ídolos, la primera ficción ambientada en el paddock de MotoGP, que sigue la sinuosa y compleja trayectoria de una gran promesa desde los ambientes formativos hasta su debut en la cumbre de la especialidad. Gestar la película, dirigida por el británico Mat Whitecross y protagonizada por Óscar Casas, Ana Mena y Claudio Santamaria, no fue fácil entre el baile de productoras, la llegada de la pandemia y, finalmente, un último día de rodaje cancelado y .

El resultado es convincente y traslada la fórmula clásica de Rocky y su contemporánea Creed al motociclismo, con el mérito de no superar los 12 millones de euros de presupuesto, 25 veces menos de lo que costó la superproducción de Hollywood F1. La película (unos 300 millones). “Costó mucho que la gente creyera que en España podíamos hacer una buena peli sobre MotoGP, había mucha desconfianza, pero hemos demostrado de lo que somos capaces”, apunta Gasull. Ambas cintas, y no es casualidad, han sido , con vínculos cercanos a Liberty Media, propietaria estadounidense de ambos campeonatos que busca replicar ahora su exitoso impulso a la Fórmula 1 en MotoGP.

“La película quiere llegar más allá del público que ya conoce MotoGP”, señala el productor y guionista. Es el mismo mensaje que los máximos responsables del campeonato llevan repitiendo a lo largo del último lustro, donde han invertido más que nunca en intentar contar las historias de sus héroes, los pilotos. “Es una historia emocional y de reconciliación familiar con la que cualquier persona puede identificarse. Pero también es cierto que hay muchos conflictos similares entre padres e hijos en este mundo”, resume. , que estuvo entrenado por su progenitor y terminó de morros con él, son evidentes, por mucho que el relato bebe también de otras muchas biografías. La reacción del público en las salas ha sido positiva, y se espera una taquilla cercana a los tres millones de euros en España. Dentro del paddock están incluso más convencidos con el resultado.

“La película es muy realista, estos diálogos los he escuchado y vivido yo en mi vida”, le decía tras el primer visionado David Alonso, talento colombiano del equipo Aspar que hace un cameo en la misma. Su compañero mallorquín, Izan Guevara, fue el doble de acción en las escenas de Moto2 sobre la pista. El conjunto de la leyenda del motociclismo español Jorge Martínez ‘Aspar’ –“la película podría estar perfectamente basada en hechos reales”, incide el expiloto– puso a disposición de los creadores el material de su equipo, y el largometraje se rodó en 10 semanas en siete circuitos del campeonato del mundo. El doble de acción en MotoGP fue nada más ni nada menos que , por aquel entonces en el Pramac Ducati.

“Que la industria cinematográfica decida que un argumento basado en MotoGP puede ser interesante para los espectadores, que nuestras historias y la competición sea atractiva para el gran público, es muy importante para nosotros”, cuenta Carmelo Ezpeleta, máximo responsable del campeonato. “Nunca había visto una película así. Es la primera vez que veo la vida de MotoGP reflejada en la gran pantalla y con un componente emocional y humano realista. La película me ha llegado”, se deshace en elogios Mauro Grassili, director deportivo y de marketing de Ducati.

La película se estrenará en las próximas semanas en Italia mientras los creadores negocian ya de su distribución en Latinoamérica y Estados Unidos con diferentes estudios. China es otra frontera que debería cruzar el largometraje. Alcanzar el otro lado del charco y el país asiático sería otro éxito para MotoGP, que persigue con interés la expansión hacia esos mercados para tejer una red más universal de aficionados fieles. Gasull, que no descarta una secuela, tiene la vista puesta en otro ambicioso proyecto de ficción relacionado con el mundo del motor: la primera película sobre el Rally Dakar.