El Monumental, la casa de Lionel Messi: así se prepara el estadio en el que se despedirá el capitán de Argentina

José Manuel Moreno. Enrique Omar Sívori. . Daniel Passarella. Mario Kempes. Todas son leyendas del fútbol argentino, seguramente las más importantes, aunque habrá quien las discuta. Todas jugaron en River Plate. Lo que nadie cuestiona es que Diego Maradona y están por encima de ellos. Ninguno vistió la camiseta de la banda. Y eso que ambos estuvieron cerca.

“Ahora lo más firme parece ser lo de Boca. Lo de River quedó un poco muerto por el ofrecimiento que nos hizo Aragón Cabrera [presidente de River] de ganar lo mismo que Fillol y Passarella. Y yo no tengo problemas con lo que ganen ellos y si pueden ganar cinco millones de dólares más y que le hagan un mejor contrato, me parece perfecto. Tenía la ilusión de jugar en River, pero Aragón Cabrera me derrumbó la ilusión”,

River se perdió a las dos máximas glorias del fútbol argentino. No se las perdió, en cambio, el Monumental. Su casa. La casa de la selección argentina.

Pero resulta que el Monumental es mucho más que la casa de River, incluso más que. Desde su inauguración, el 25 de mayo de 1938, ha pasado de ser una cancha de fútbol a un escenario donde cabe casi todo. Allí se celebraron los primeros Juegos Panamericanos, en 1951, y la final del Mundial de 1978, en la que Argentina derrotó 3-1 a Países Bajos y levantó por primera vez la Copa del Mundo. También vio campeona a la Albiceleste en la Copa América de 1959 y fue testigo de tres de las cuatro Libertadores de River (1986, 1996 y 2015); la cuarta, la de 2018, la ganó en un recordado partido en el Santiago Bernabéu. A ese palmarés deportivo se suma un historial musical difícil de igualar: de Michael Jackson, Madonna, Paul McCartney y los Rolling Stones a la residencia de diez noches de Coldplay. Y Oasis: según Noel Gallagher, la segunda de sus noches en el barrio porteño de Núñez fue la mejor de toda la gira de reencuentro.