Kvaratskhelia pone al Liverpool contra las cuerdas

hizo una kvaratskheliada. Solo está a su alcance. Entrar al área con el balón controlado y regatear a Gravenberch sin dejar de mirar al portero, esperar que se venza, y luego definir al tiempo que mide las distancias que le separan de Konaté y Van Dijk para proceder a trazar el recorrido más inaccesible a sus oponentes. Todo en el GPS del prestidigitador Karavatskehlia, autor del 2-0, un gol que consolida al PSG como el equipo que mejor juega en Europa y pone al Liverpool donde vive desde hace semanas: contra las cuerdas. La vuelta en puede convertirse en el fin de una época de oro para los reds.

Señal de los tiempos que corren fue la suplencia de Mo Salah. La vieja gloria del Mersey, el jugador mejor pagado de la plantilla, apareció en el banquillo con la mirada vidriosa. Fuera de la alineación desde el 4-0 que les metió el City en la Copa. No disputó ni un minuto en París. Una decisión llamativa, sobre todo si se considera que su equipo no tiró ni una vez a puerta.

Doue y Dembélé tuvieron el 2-0 en tres ocasiones clamorosas a lo largo de la primera parte. Mamardashvili sacó un mano a mano a Doue. El PSG salía de todos los aprietos. No había manera de presionarlo. Gravenberch y Wirtz no llegaban. Vitinha y Neves se escapaban, se asociaban, se juntaban y se dispersaban en armonía frente a un adversario que solo pudo responder con rabia, nunca con claridad.

“Frustrados”

Como hace un año en la eliminatoria de octavos con el Liverpool, el georgiano tuvo una noche inspirada. Se le nota en el gesto crispado. Intempestivo. Tiene días fríos y días de ebullición. Este miércoles Kvaratskhelia salió a la cancha con la obsesión del cazador. No perdió la concentración en una sola jugada. En el minuto 65 hizo su obra maestra. El toque dorado que merece el equipo que de lejos mejor juega al fútbol en esta Champions.