Jan Virgili, del fútbol base catalán al despegue en el Mallorca: su valor de mercado se ha cuadruplicado en un año

Debutó en el Santiago Bernabéu, es el máximo asistente del equipo y el décimo jugador con más regates de toda la Liga. Pronto se ganó un hueco en el once titular: su irrupción ha sido una bendición para un Mallorca necesitado y para Arrasate, que lo utiliza para agitar los partidos. El pasado lunes Virgili fue decisivo para sacar a su equipo de la zona de descenso ante el Sevilla, partido en el que asistió y generó un penalti. Un extremo escurridizo, rápido, amante del desborde y del último pase. “Está haciendo un gran trabajo en el Mallorca. Es bueno que gane experiencia jugando en LaLiga, y estoy muy contento por él”, explicó Hansi Flick. Este sábado regresa a Barcelona para enfrentarse al equipo del que tuvo que salir en busca de oportunidades y al que sueña con volver algún día.

“Nadie le ha regalado nada”, empieza su explicación Albert Sánchez, exentrenador del Barça Atlètic y actual técnico del Dunkerque en la Ligue 2. “Ha dado muchas vueltas, sobre todo por equipos de fútbol base catalanes”, añade el entrenador que le hizo debutar con el filial azulgrana. Espanyol, Vilassar de Dalt, Damm, Badalona o Granollers, entre otros. El club blanquiazul lo descartó en prebenjamines. Jan lloró muchísimo aquel día. En la Damm prescindieron de él, entonces con un carácter fuerte e inquieto que ha ido madurando y cambiando con los años. En el Nàstic explotó: se trasladó a vivir a la residencia del club, fue clave en el ascenso del Juvenil A a División de Honor y terminó la temporada como máximo goleador, con 18 tantos en 29 partidos.

Su rendimiento llamó la atención del Barça, que en 2024 lo incorporó a su Juvenil A tras unas negociaciones que se alargaron. “Nos sorprendió bastante desde el principio, ya que no le conocíamos de nada. Era un extremo muy rápido, muy vertical, con uno contra uno y gol. Ya en el juvenil estaba siendo un jugador destacado”, recuerda Sánchez. Ganó el triplete con el Juvenil, aunque desde mediados de septiembre empezó a entrenarse con el filial, con el que debutó en enero. “A partir de ahí se fue ganando el puesto de titular, y acabó siendo uno de los jugadores más determinantes del Barça Atlètic”, añade.

Aunque llegó a entrenar con Flick, el alemán lo descartó para la gira. Ante la falta de hueco en el primer equipo en las posiciones de extremo y con varios clubes como pretendientes tras sus buenas actuaciones en las categorías inferiores de la selección, . “Te quiero aquí el sábado”, le dijo por teléfono Arrasate. Virgili dio un gran salto. Dos partidos después de debutar en Primera, frente al Atlético de Madrid, asistió en el gol del empate. “Ha ido todo muy rápido, pero lo estoy llevando con mucha naturalidad. Sobre todo, no perder la humildad, porque sin humildad no se va a ningún lugar, y seguir adelante”, aseguró a los medios del club bermellón.

En Son Moix encontró su lugar, se integró rápido y vive cerca del estadio. Su valor se ha disparado en apenas media temporada: en diciembre alcanzó los 12 millones de euros en la web especializada Transfermarkt, cuando el pasado verano estaba tasado en tres. Ahora vuelve a enfrentarse a su exequipo en el Camp Nou. Un Barça por el que pasó solo una temporada, pero sigue siendo el club en el que sueña triunfar algún día.