Alpine presenta en Barcelona su nuevo monoplaza de F1 para 2026 sin “excusas” para ser “competitivo”

En mitad de un anfiteatro flotante, atracado en el puerto de Barcelona y con el mar Mediterráneo como telón de fondo, una lona negra dibujaba la silueta de un monoplaza, todavía oculto. Bajo ella aguardaba un coche nuevo, pero también una nueva esperanza cargada de incertidumbre, con el reto de enderezar un proyecto que viene de tocar fondo. eligió el crucero MSC World Europa para presentar el A526, el monoplaza con el que afronta la temporada 2026 tras cerrar el último Mundial de Constructores de la Fórmula 1 en la última posición. En el singular escenario, con Pierre Gasly presentes sobre el escenario descubriendo el coche bajo la manta, un mensaje se repitió: “Ya no hay excusas”. La frase, pronunciada por Flavio Briatore, asesor ejecutivo del equipo, marcó el tono de la presentación. “El juego sigue siendo el mismo: ir muy rápido”, remató el empresario italiano, que volvió a la F1 en 2024 tras 15 años fuera por su expulsión de la categoría reina por el crashgate.

Sus palabras sirvieron como hilo conductor de un acto marcado por el nuevo reglamento técnico, uno de los más profundos que se ha vivido en el Gran Circo. Coches más pequeños y ligeros, aerodinámica activa reglada, mayor protagonismo eléctrico en las unidades de potencia y el uso de combustibles sostenibles. “Tenemos el mismo presupuesto que los demás. Hemos tenido los mismos recursos y más tiempo que el resto para desarrollar este coche. Por eso no hay excusa”, subrayó David Sánchez, director técnico ejecutivo de Alpine. “Para todos, el objetivo es ser campeón. Pero ahora es muy difícil saber dónde estaremos. Estoy seguro de que seremos competitivos”, insistió Briatore.

La estética del A526 es reconocible, con el azul y el rosa como colores dominantes desde 2022. Pero el verdadero cambio está bajo la pintura. “Es la primera vez en mi carrera que todo el coche sufre cambios tan profundos”, compartió Gasly. “Es muy diferente a todo lo que he conocido antes”, “es un poco nuevo para todos, y eso seguramente pueda balancear un poquito las cosas [entre los pilotos]”.

Bajo el chasis se esconde una gran novedad. Alpine deja de fabricar sus motores en la fábrica de Viry-Châtillon para ser cliente de Mercedes, que le suministrará la unidad de potencia y la caja de cambios. El reglamento refuerza el papel del motor, con una aportación eléctrica que se acerca al 50% de la potencia total. “Nuestro mayor trabajo se centró en la unidad de potencia y su integración”, confesó Sánchez.

Del 26 al 30, Alpine rodará con el A526 en los primeros test de pretemporada en el Circuit de Barcelona-Catalunya, antes de las pruebas de Bahréin en febrero, donde los equipos empezarán a mostrar sus verdaderas cartas. “Dependerá de la estrategia con la que cada equipo haya desarrollado su coche de lanzamiento”, explicó Sánchez sobre las diferencias que pueden verse entre monoplazas.

Las respuestas empezarán a llegar en Australia, del 6 al 8 de marzo, cuando arranque el campeonato, y después, con las evoluciones durante la temporada. Hasta entonces, Alpine desecha las excusas. Las respuestas, llegarán en la pista.