Benjamín Noval lidera el ‘boom’ del joven ciclismo español en los Mundiales de Montreal

hace solo tres semanas hubiera abierto la espita de un buen barril de vino liberando su precioso líquido, haciendo boom por la brecha se han derramado un buen número de victorias que reflejan el talento del joven ciclismo español, y sus raíces en el pasado. En apenas cinco días de los Mundiales que se disputan en la Montreal olímpica y de Eddy Merckx, que, como Remco Evenepoel hace ocho años, se impuso en la prueba contrarreloj, el martes, y en la de fondo, en el magnífico circuito de Mont Royal, el jueves. que sucede en el palmarés a la navarra Paula Ostiz, compañera suya en el Movistar Y entre medias, brillando en la contrarreloj (bronce) y en el fondo (plata) de categoría sub-23 se instala el tallo alicantino de Alfàs del Pi Héctor Álvarez, que aún no ha cumplido 20 años y lleva desde hace varias temporadas entre los mejores del mundo en categorías inferiores.

Cabezas de niño en cuerpos de hombre, claman las gentes del ciclismo de toda la vida, asustadas por la precocidad y los hábitos de profesionales de chavales que, siguiendo con los lamentos de los viejos, pasarán del bachillerato a ejercer como doctores sin haber pasado por la universidad del ciclismo, los equipos de la cantera. Aceleran hacia lo más grande y se comen a bocados a la generación anterior, , estandarte del gran paso adelante del ciclismo femenino, y su profesionalización acelerada de los últimos años, joven revelación hace unos meses y ya parece una veterana curtida, Juan Ayuso y Carlos Rodríguez, que ya demostraron ridículas las tradiciones del ciclismo de toda la vida, y con él comparten la característica de ser hijos de.

Padres que respiran ciclismo, que han sido ciclistas, que sueñan ciclismo y a sus hijos les sueñan campeones. Alejandra Neira, que estudia Medicina en Santiago y levanta el puño con fuerza cuando posa con su medalla de oro, empezó con el ciclismo a los cuatro años, cuando su padre la llevó a un club. Su padre murió hace cuatro años de manera repentina, y la corredora se ha hecho fuerte corriendo en el equipo vasco del Baqué, filial del Movistar femenino.

Al espigado corredor del Lidl, formado en el velódromo de júnior, y trató de tú a los mejores de su generación, Lorenzo Finn (Mundial de Zúrich) y Paul Seixas, le ganó el oro en la prueba en línea de Montreal el norteamericano Ashlin Barry, hijo nacido en Girona en 2007 de un gregario canadiense de Lance Armstrong, como mula laboriosa para el tejano lo fue Benjamín Noval padre, que ha acompañado permanente a su hijo en su maduración extraordinaria, y en su crecimiento.

Su padre fue gregario de Armstrong y también hombre de confianza de Alberto Contador, el veterano que hizo habitación con el chico de Pinto en su Tour especial de 2007, y le ayudó a digerir un maillot amarillo que le cayó del cielo con la expulsión de Michael Rasmussen. A Contador, a quien admira como a nadie, le imita Noval hijo en su forma pistolera de celebrar las victorias, y también como Contador encontró en el puerto de Navacerrada desde muy joven un lugar ideal para medir su progresión, lo que le condujo a un desliz involuntario que puso en peligro todo su desarrollo.

Noval hijo es un espécimen único en la fauna histórica del ciclismo español. Un killer que como los más grandes campeones, , Hinault, Pogacar o Van der Poel, no espera a que otros le creen el hueco para rematar, sino que crean las oportunidades y también las rematan. Ya a los 14 años le dijo a su padre que él solo sería ciclista para ser campeón, no para trabajar para otros, como él. Y así funcionó siempre en el MMR, el equipo asturiano de cadetes y juveniles que lleva el campeón olímpico Samuel Sánchez y en el que quemó etapas a tanta velocidad que llegará al WorldTour el 1 de enero próximo a los 18 años y 86 días, y nada menos que como corredor del Ineos, el equipo británico que superó la oferta de los demás equipos interesados en el ciclista más deseado del pelotón juvenil.