La novela de aprendizaje real de Pello Ruiz Cabestany

Superada la adolescencia, tuvo que regatear al destino para hacerse ciclista. Y para seguir sobreviviendo. Con el dinero ganado tras un trabajo como seleccionador de bulbos de gladiolos, se dirigió a las fiestas de San Fermín. Era 1978, año en el que graves incidentes dejaron un muerto por un disparo de la policía y más de 150 heridos. Las fiestas se suspendieron y Pello, tras ver disparos de metralleta, volvió a casa con el dinero en el bolsillo. Al cambio, una BH Titán con la que correría sus primeras carreras.