Pogacar presiona al UAE para que le deje disputar el domingo el campeonato de Europa tras la fractura de clavícula en la Vuelta

un 29 de agosto en La Vuelta, unas vacaciones fugaces para los trabajadores mortales, pero una eternidad para Tadej Pogacar, hormigas permanentes en las piernas, tanto deseo y tanto tiempo sin ponerse un dorsal, sin competir, sin ganar.que se olvide de correr este año, que piense en enero y en regresar a las carreras en Australia calurosa, en el agradable y disputado Tour Down Under. Lo intentan calmar porque temen que acelerar el regreso, acortar plazos al proceso de recuperación, es peligroso siempre, pero no acaban de conseguirlo. su gregario amigo, ganaba en Montreal el derecho a vestir el arcoiris que ha sido suyo los dos últimos años, la acrecienta el hecho de que el próximo domingo, 4 de octubre, se dispute en Liubliana, la capital de su Eslovenia, el campeonato de Europa, una carrera que también disputaría con el dorsal número uno, como campeón saliente.

Pogacar, que apenas ha perdido forma, está empeñado en correr un campeonato que le valdría, además, como prueba para saber si el sábado siguiente, el 10, estaría a punto para ganar la Lombardía, su Monumento favorito, para romper el empate a cuatro victorias consecutivas con Fausto Coppi y ser el primero en ganar el llamado Mundial de la hojas caídas cinco veces seguidas. Busca hacer un sí, vale, del no rotundo que su equipo hizo público el sábado, y para conseguirlo se gana el deseo del aficionado publicando en Instagram reels de sus salidas con su novia y el irlandés Dunbar por las carreteras de Mónaco y bromean ambos enseñando sonrientes las cicatrices en sus clavículas operadas. El sábado, el día de su regreso, se entrenó con el maillot arcoiris, el último día que lo vistió en 2026, y el domingo con el de campeón de Europa, un aviso.

Y para aumentar más la presión el mismo sábado telefoneó al doctor para pedirle por teléfono el OK médico oficial. Le da las gracias a Mir por lo bien que le ha dejado la articulación del hombro con sus tornillos y sus placas y Mir, habituado a la mágica recuperación de los deportistas a los que opera, le dice que todo está perfecto, que no hay ningún obstáculo médico para que compita.

Liubliana solicitó la organización del Europeo para homenajear y ver correr en su país al ídolo nacional esloveno, residente en Mónaco, algo que no ocurre desde que ganó los Nacionales hace tres años. La federación eslovena le ha inscrito, por si acaso, en una preselección que, en su ausencia, lideraría el veterano Primoz Roglic, tan activo el domingo pasado en la pelea callejera por las avenidas de Mont Royal con Van der Poel, Pidcock, del Toro, Van Aert, Seixas, Simmons y demás en lo que constituyó el Mundial más apasionante de la década gracias a la ausencia del dominador absoluto, esto es, Pogacar.

El equipo español para el domingo (12.30) estará liderado por Juan Ayuso, que terminó decimotercero en el Mundial de Montreal. La selección femenina (sábado, 13.30) la liderará la campeona sub-23, El mismo sábado (9.00), el campeón mundial Benjamín Noval liderará la selección júnior, y el domingo (9.00), la campeona mundial Alejandra Neira disputará la carrera júnior femenina.