Alberto Herreros y Silvia Domínguez lucen en el Hall of Fame del baloncesto español

En el día en que cumplía 50 años, Elisa Aguilar abrió este jueves como presidenta de la Federación Española de baloncesto las puertas de la sexta edición del Hall of Fame, el Salón de la Fama organizado junto al diario As y que celebró su gana anual en el Palacio de Congresos de la Línea de la Concepción. La nueva promoción de ilustres de la canasta simbolizó una vez más la conjunción de pioneros, figuras nacionales y extranjeras, técnicos y clubes que han dotado al baloncesto español de un estupendo álbum de los recuerdos y de una larga colección de éxitos.

En la enciclopedia ya luce una clase de 2026 formada por Alberto Herreros, Carlos Jiménez, Silvia Domínguez y Anna Junyer en la categoría de jugadores; John Pinone como figura internacional; Mario Pesquera como entrenador; el árbitro Daniel Hierrezuelo; Piculín Ortiz en el reconocimiento in memoriam; y el Club Baloncesto Avenida y Cristóbal Rodríguez como contribuidores.

El nombre de se escribe con mayúsculas en el baloncesto español: máximo anotador en la historia de la ACB (9.759 puntos, único en superar la barrera de los nueve millares) y máximo triplista (1.233 aciertos). Fue uno de esos bingos el que dio nombre a la Liga del triple de Herreros, el título conquistado agónicamente por el Madrid ante el Baskonia en Vitoria en 2005 y que era el inmejorable broche a su trayectoria blanca (desde 1996) tras ocho cursos anteriores en el Estudiantes. Hoy ejerce de director deportivo del Real Madrid. “Estoy alucinado por estar entre tantas leyendas. No tengo palabras. He intentado ser el mejor compañero posible”, resumió en un discurso muy emocionado.

En la academia colegial coincidió Herreros con por su corpulencia y uno de esos jugadores extranjeros que dejaron una profunda huella en el baloncesto español. Como Piculín Ortiz, el puertorriqueño bondadoso del tiro a tablero que vistió los tirantes de Madrid, Barça, CAI Zaragoza, Andorra y Unicaja, además de representar a su querido país en cuatro Mundiales y cuatro Juegos Olímpicos. Fallecido en mayo pasado, ya es eterno en el Hall of Fame.

Con la selección, tres veces campeona de Europa y plata olímpica y mundial. Con sus clubes, triple ganadora de la Euroliga en tres años consecutivos y con tres camisetas distintas, un hito inédito: Avenida Salamanca 2011, Ros Casares 2012 y Ekaterimburgo 2013. Con el conjunto salmantino, también premiado en La Línea como el club más laureado del baloncesto femenino español, unió seis Ligas, cinco Copas y cinco Supercopas a su palmarés antes de retirarse en 2025 y ver al pabellón de Würzburg bautizado con su nombre.

La primera estrella mundial de la selección masculina la bordó Carlos Jiménez como capitán de España en Saitama 2006, la cumbre de una carrera vestida con tres platas europeas y otra olímpica con el combinado nacional y repartida entre el Estudiantes y el Unicaja. El galardón como entrenador lo recogió Mario Pesquera, seleccionador entre 2003 y 2005 y técnico de Valladolid, Caja Ronda y Zaragoza.

Y premios a los pioneros y los históricos. A Anna Junyer, ganadora de dos Copas de Europa con el Dorna Godella, entrenadora e impulsora del baloncesto 3x3 que se colgó la plata olímpica en los Juegos de París. Y a Cristóbal Rodríguez, dueño de un currículo majestuoso con el Real Madrid (11 Ligas, ocho Copas, cuatro Copas de Europa y tres Intercontinentales), médico después de la selección española durante más de 10 años y hoy un reconocido doctor.