Los tres afganos arrestados en Kabul por jugar la Olimpiada de Ajedrez: “Sentimos inseguridad y miedo, nuestra situación es insostenible”

La angustia domina el estado emocional de desde hace una semana por haber viajado a Samarcanda (Uzbekistán) para participar en la Olimpiada de Ajedrez (prohibido en Afganistán). Khaiber Farazi, Habibullah Amini y Habibullah Guldoost aguardan el castigo del Gobierno talibán, pero con cierta esperanza: este periódico tiene constancia de que tanto la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) como el Parlamento Europeo y el Gobierno español ejercen acciones de apoyo.

La situación psicológica más difícil es la de Farazi, quien además es muy popular por su trabajo como cómico en la televisión afgana, porque varios de sus familiares murieron en episodios de violencia. Así resume su estado de ánimo desde Kabul, donde vive con su esposa, sin hijos: “Dadas las circunstancias a las que nos enfrentamos, mi mujer y yo sentimos una gran sensación de inseguridad y miedo al permanecer en casa. Con un impacto significativo en nuestro bienestar emocional y psicológico. Estamos profundamente preocupados por nuestra seguridad y no creemos que nuestra situación actual sea sostenible”. Después de escribir esas palabras fue contactado directamente por Ahmad Noorzai, miembro de la delegación de la Unión Europea (UE) en Afganistán, quien le mostró su apoyo.

Amini, uno de sus compañeros en la selección absoluta de Afganistán, se aferra a la esperanza: “Confío en que las muestras de apoyo de diversos organismos se traduzcan en ayudas prácticas eficaces”, señala. Por el contrario, Guldoost, capitán en la Olimpiada de Ajedrez de la selección femenina (cuyas cuatro integrantes viven en otros países) también da muestras de angustia: “Hasta hace dos días, no había informado de mi situación a mi mujer y a mis hijos, que viven conmigo. Sin embargo, la noticia sobre nosotros tres se emitió en la cadena Afghanistan International TV en dari [uno de los dos idiomas oficiales, junto al pastún], y se mencionó directamente mi nombre. Por desgracia, el bienestar psicológico de mi familia se ha visto gravemente afectado y ahora sufren un estrés y una ansiedad enormes”.

La FIDE, con 204 miembros (países o territorios autónomos) es miembro a su vez del Comité Olímpico Internacional (COI) desde 1999, gracias a una decisión por aclamación de su Asamblea General, promovida por el entonces presidente, el español Juan Antonio Samaranch. El organismo que rige el ajedrez mundial tiene un nuevo presidente desde hace dos semanas, el kazajo Timur Turlov. Una fuente muy cercana a él responde así a EL PAÍS: “Estamos ejerciendo acciones diplomáticas muy discretas desde la FIDE. Y somos moderadamente optimistas”.

La ministra española de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón, dirigió este lunes sendas cartas, muy similares, a la presidenta del COI, la zimbabuense Kirsty Coventry, y a Turlov. En ambas muestra su “profunda preocupación” por la posibilidad de que los tres arrestados sufran “represalias y castigos físicos por haber participado en una competición internacional”. El último párrafo empieza con esta frase: “Ningún deportista debería verse obligado jamás a elegir entre practicar su deporte y salvaguardar su libertad o su integridad física”.