Xavi Pascual abandonará el Barça al final de la temporada: “Me voy porque no tengo lo que se necesita para ganar”

La salida de Xavi Pascual del Barcelona Este jueves, apenas unas horas después de que el club oficializara su adiós el miércoles, el técnico de Gavà compareció ante los medios para explicar, por iniciativa propia, los motivos de una decisión que, aseguró, nace de un “desgaste” que proviene de no estar “en la misma página” que el club y de los malos resultados que le han conllevado sufrimiento. “Del 2008 al 2014 fueron los mejores años de mi vida, pero entre 2014 y 2016 lo pasé muy mal. Me prometí que no volvería a sufrir de esa manera. Me voy porque . Estoy sufriendo cada día. Las derrotas no me permiten ser persona. No soporto perder con el Barça. No me perdonaré nunca el no haber conducido al club a los playoffs de la Euroliga”, reconoció. Aunque pondrá rumbo al Dubai Basketball, no quiso hablar del futuro, y también quiso dejar claro que no hay ningún enfrentamiento con el Barcelona.

No era una despedida oficial, ya que aún queda temporada por delante, aunque pudo parecerlo. Diez años después de abandonar el Barça en su primera etapa entre lágrimas, Pascual volvió a hablar en varios momentos con la voz entrecortada. “Es una situación de desgaste. No soy la misma persona que dejó el club en 2016. He estado en dos clubs donde el único deporte es el baloncesto, y me he acostumbrado a una manera de hacer diferente a la de un polideportivo. Esto me ha conllevado un desgaste muy grande”, expresó en la sala de prensa del Palau Blaugrana.

En medio de ese contexto, apareció una oferta mareante del Dubai Basketball, que pagará la cláusula de rescisión de 400.000 euros. Por más que trataron de convencerle desde la junta directiva, Pascual ya había tomado su decisión. Lo hizo el 16 de mayo. El técnico quiso subrayar que, pese a ello, estuvo implicado hasta el último momento en la planificación deportiva. También quiso dejar clara la sintonía entre el club azulgrana y él, asegurando que han existido “filtraciones exageradas y que no eran reales”. “No hay una guerra entre el Barcelona y Xavi Pascual. Mi relación con el club es extraordinaria, mi barcelonismo y laportismo están intactos”, recalcó.

“Yo tenía muchas dudas de venir. Tenía dos compromisos internos personales, Juan Carlos Navarro y el presidente Laporta, dos personas muy importantes en mi vida, y me convencieron para venir a pesar de mis dudas. Por eso incluimos una cláusula de salida, que es la que haremos a efectiva a final de temporada, porque tenía miedo de no adaptarme”, ha recordado Pascual. Si entonces regresó “más con el corazón que con la cabeza”, ahora considera que ambas dimensiones se han alienado para tomar la decisión de su adiós.

Uno de los condicionantes de su retorno, aunque no ha querido desvelar “conversaciones privadas”, era recibir refuerzos. Estos jamás llegaron. El equipo mejoró durante los primeros meses, pero se apagó la gasolina con las bajas. No llegó el pívot que reclamó desde el inicio, ni los recambios a las lesiones de Laprovittola, Núñez, Satoransky, Vesely o Clyburn.

Pese a ello, Pascual defendió públicamente el trabajo con la dirección deportiva. “Quiero dejar claro que ha habido cero problemas. Nada de estas informaciones son ciertas, hemos ido juntos en la misma dirección”, insistió en diversas ocasiones. “Hemos estado trabajando muy duro con Mario Bruno y Navarro para ver cómo podemos igualar a los grandes presupuestos de Europa. Pero nosotros no podemos tirar de cantera”, aseguró Pascual. “El poder económico de otros equipos es diferente, hay inflación en el mercado, el escenario que planteábamos ha sido peor, pero el equipo que hay en marcha para el año que viene está muy bien parido”, explicó. A su juicio, el “club está de subida”. Y su decisión “hará bien al Barça”. “Todo el mundo saldrá ganador”, confió.

Hasta final de temporada seguirá al frente del equipo con un objetivo claro: conquistar la Liga Endesa y terminar así con una sequía de casi tres años sin títulos. Sobre su futuro, rumbo Dubai, prefirió guardar silencio. “Fichajes y futuro no me preguntéis en próximas ruedas de prensa. Toca remar, pensar en los rivales y en poder celebrar el último título”, zanjó.

Eso sí, quiso desmentir que el factor económico haya sido determinando en su salida: “Cuando vine al Barça el club me ofrece un contrato y le digo a mi representante que no negocie ni un euro. Podríamos haber negociado al alza y no lo hicimos por mi barcelonismo”.