A veces, las cosas van así: qué importa la lógica. Cambiante como es, el tenis culmina este fin de semana un giro tan sorprendente como bienvenido, teniendo en cuenta que la española e insistía en que estaba lista para darse una buena alegría, por más que hubiese encadenado cinco derrotas y que en la presente temporada tan solo hubiera registrado hasta la fecha una sola victoria individual. Es decir, un despegue duro. Sin embargo, el anochecer de Mérida (México) coincide con el fotograma y la sencillez: ella, triunfadora después de haber batido a la polaca Magdalena Frech por 6-1, 4-6 y 6-4 (tras 2h 15m), se acuerda del trabajador de a pie.
La semana fantástica de Cristina Bucsa: nueve triunfos y dos trofeos, el primero individual