Marc Márquez revive la pesadilla: tras romperse un dedo del pie confiesa que debe volver a operarse del hombro para retirar un tornillo que afectaba al nervio radial

Marc Márquez vuelve a topar con el muro de las lesiones. La pesadilla de sus últimos años. Después de su reconquista el año pasado tras seis cursos en blanco por culpa del calvario en el brazo derecho, el heptacampeón de MotoGP sufrió . Como consecuencia de una fuerte caída en la penúltima curva y en la penúltima vuelta del trazado de Le Mans, cuando rodaba séptimo en una carrera ganada por la Aprilia de Jorge Martín, se rompió el dedo pequeño del pie derecho y deberá pasar por quirófano. Este nuevo contratiempo físico ha hecho que tome la decisión de adelantar, además, . Una cita para volver a operarse que había mantenido hasta ahora en secreto. La intervención se efectuará este mismo domingo, según fuentes cercanas al piloto.

El piloto advirtió hace un par de semanas con su equipo médico de confianza que un tornillo estaba afectando el nervio radial de la articulación, de ahí que no sintiera su brazo a pleno rendimiento cuando pilotaba. Primero había dudado sobre si simplemente sentía un bloqueo mental en pista, ya que en el gimnasio o entrenando en motocross, con una postura más erguida, se sentía más fuerte que nunca. Pero algo no cuadraba en su mal inicio de curso, donde no ha sido capaz de rendir, especialmente los domingos, incapaz de subirse al podio. Él insistía en que no era un bajón técnico de la Ducati, pero tampoco había querido dar pistas sobre su malestar físico.

“No se lo había dicho a nadie”, confesó respecto a la operación, programada, a priori, para después del GP de Catalunya que se disputa la próxima semana en Montmeló. “Estoy teniendo más problemas de lo normal esta temporada. Se veía, pero yo me intentaba convencer de que no. Después de Jerez vi que algo no funcionaba. Y los doctores pudieron observar que tras la caída en Indonesia todo estaba perfecto menos el famoso tornillo roto en el hombro, que se ha desplazado”, detallaba el catalán.

“Yo en casa estaba bien, pero venía aquí y algo no funcionaba. Pensaba que tenía un bloqueo mental, pero vieron que en posición de pilotar una MotoGP el tornillo me tocaba el nervio radial. Eso me hacía fallar, no ser constante, y explica algunas de las caídas que he tenido”, resumía el piloto de 33 años, visiblemente tocado por el nuevo contratiempo físico.

La conclusión fue que ese tornillo desplazado requería de una nueva operación en unas semanas. Pero el vigente campeón del mundo no podrá participar en su gran premio de casa tras este último contratiempo en el pie. De ahí que haya decidido adelantar la intervención para retirar el tornillo. E intervenir también el dedo del pie fracturado. “Esta era una de las razones por las que iba calmado este fin de semana. Sabía que podía llegar una caída en cualquier momento. Y ha terminado en fractura en el quinto metatarsiano del pie derecho desafortunadamente”, lamentó Márquez a los micrófonos de DAZN.

Esta será la octava intervención en un brazo derecho que se destrozó por vez primera en julio de 2020 en el GP de España. Precisamente fue en Jerez, a finales de abril, cuando decidió visitar a los médicos y buscar alguna explicación a su falta de fluidez encima de la Desmosedici GP, una máquina que lleva dominando el certamen estos últimos seis años.

El trompazo en Le Mans pone en paréntesis su defensa del título y desvela el principal motivo de su mal inicio de curso con la Ducati, quinto en la tabla a 51 puntos del líder Marco Bezzecchi (Aprilia). Por ahora se desconocen los plazos de recuperación exactos para el defensor de la corona y puntal del proyecto de Ducati, aunque él estimó que si todo va según el plan su retorno no debería demorarse demasiado.

“Ahora haremos todas las intervenciones de golpe, y la idea es recuperarse bien y a partir de ahí seguir con la dinámica de construir para el futuro, porque competir de esta manera no es lo adecuado. Puedo ir rápido, sí. Sé cómo hacerlo, claro, pero no puedo ser constante”, valoró el nueve veces campeón del mundo en todas las categorías.

Márquez está a tan solo un triunfo de su victoria número 100 en el certamen, un hito que solo Giacomo Agostini y Valentino Rossi lograron en el pasado, pero este mazazo vuelve a hacer flotar el fantasma de una hipotética retirada si el brazo no vuelve a acompañarle en su enésima recuperación tras una caída. Hasta ahora, siempre se ha levantado, pero los años pesan.