Los partidos de la jornada 29ª de la liga inglesa se disputaron todos a la misma hora, este miércoles a las 20.30. Para evitar especulaciones. A la antigua usanza. Como merece un torneo convertido en una persecución trepidante del City al Arsenal en la lucha por el título y del United, el Aston Villa, el Chelsea y el Liverpool por el acceso a los cuatro primeros puestos, puerta de la próxima Champions.
El City se ha transformado desde que fichó a Marc Guéhi en el mercado de invierno. Los 20 millones que pagó al Crystal Palace son el dinero mejor invertido por el club en los últimos cuatro mercados. Armado con este joven central costamarfileño de 25 años, el equipo se ha asentado desde Donnarumma a Haaland, pasando por Dias, Rodri, Bernardo, Cherki y Semenyo. La correa de distribución los activa a todos porque las transiciones ya no provocan el pánico que solían en tiempos no tan lejanos. Guardiola se permite incluso formar un mediocampo líquido: Rodri, Bernardo Silva y Foden se alternaron con Cherki este miércoles. Un mediocentro puro y tres jugadores con ADN de mediapuntas que durante una hora funcionaron como volantes perfectamente coordinados gracias, entre otras cosas, a la tranquilidad que les brinda la nueva zaga. Sobre esa base el equipo presionó y acorraló al Forest. No le dejó salir de su campo y el gol de Semenyo a la media hora, una acción de siete pases que implicó a los centrales en la salida, a Haaland como pivote y a Cherki como generador del salto al peligro, dio la impresión de ser el primero de unos cuantos. Las llegadas y las ocasiones fueron monopolio del City.
Gibbs-White se arrodilló en un córner y se tapó los oídos con los índices. Los pitos le importaban un rábano. Era consciente de que acababa de pasar a la historia. Su gol tuvo un efecto estimulante en sus compañeros y generó incertidumbre en el City. Los jugadores celestes debieron preguntarse de qué había servido tanto dominio, tanta superioridad táctica, tantas ocasiones generadas. Rodri, a la salida de un córner, hizo el 2-1, pero a los pocos minutos el pelirrojo Anderson volvió a empatar con un tiro desde fuera del área que, con Rodri en derribado tras un choque, descubrió la dispersión de Foden en el repliegue. Con el punto en el saco, el Forest resistió asediado. Hasta la última bala: el tiro de Savinho que pegó en Murillo.
Hurzeler denuncia al Arsenal
El Arsenal, que visitaba Brighton, aprovechó para escaparse. Al equipo de Arteta le bastó con un tiro de Saka desde la esquina del área. A la contra y de rebote. El balón tocó en Carlos Baleba y engañó a Verbruggen, el portero, antes de golpear la red. Al partido le restaron más de 80 minutos. Básicamente, un procedimiento administrativo para la defensa más solida de la Premier. Fabian Hurzeler, el entrenador local, lamentó el carácter especulativo del Arsenal, al que acusó de perder el tiempo: “Hoy solo hubo un equipo que intentó jugar al fútbol”.
Mikel Arteta, técnico del Arsenal, reaccionó con ironía. “¡Qué sorpresa!“, dijo, ”¡ha hablado Hurzeler!“. Luego se reafirmó: ”Me ha encantado cómo han competido mis jugadores".
Simultáneamente, en la bruma de Birmingham, el Aston Villa de Emery recibió al Chelsea en un duelo directo por puestos de Champions. Insistía Emery en que su equipo no atraviesa una crisis. Que los baches son solo baches. Que la visita del Chelsea les pondría a prueba. A los dos minutos, gol del Villa. Douglas Luiz armó la jugada, abrió para Bailey, y cuando le llegó el centro definió de tacón, otro más. El 1-0 fue un regalo. El Villa lo interpretó como la constatación de su superioridad y el Chelsea se lo hizo pagar. Presionó mejor, movió mejor la pelota, y definió mejor. Enzo Fernández se ocupó personalmente. El mediocampista argentino preparó el empate con un pase formidable a Malo Gusto, que rompió el fuera de juego como si rindiese homenaje a Dani Alves. Sorprendió a toda la defensa y asistió. Joao Pedro remató a un toque. Diez minutos después, de nuevo Enzo Fernández filtró el pase entre Douglas Luiz y Emiliano Buendía, y Joao Pedro, desmarcándose con un golpe de cintura, anotó el 1-2 a un toque sobre la salida del Dibu. A la vuelta del descanso, Joao Pedro completó el hat-trick. Cole Palmer metió el 1-4.
Ahora el Chelsea es quinto clasificado a solo tres puntos del Villa, que suma 51 y perdió el tercer puesto en favor del United. El United no amplió su margen: sigue con 51 puntos después de perder contra el Newcastle (2-1) este miércoles.