David Valero se impone en la cita más dura y emblemática de la Copa del Mundo en las Dolomitas

Reinhold Messner, apodado Dios por su genial carrera de alpinista y, también, por su ego, hubiese apostado por hacer de la región del , uno que bien podría haber dirigido desde lo alto de su castillo museo. ¿Italiano Messner? No, gracias. ¿Austriaco? Puede que por idioma y cultura, pero tampoco. Messner siempre se declaró surtirolés, es decir dolomítico. En estas montañas concentradas, tremendas y salvajes, el joven Messner se fabricó la base de su leyenda tragando metros de desnivel, abriendo nuevas vías en invierno y en verano, llevando la escalada hasta el séptimo grado de dificultad en un momento en el que todos juraban que más allá del sexto grado solo había un imposible. El viejo , de vuelta del XCO tan explosivo y mareante, sonríe feliz en las Dolomitas de Messner. También él ha hecho algo que parecí, si no imposible, improbable. Hoy se ha llevado la Hero Südtirol Dolomites, es decir la prueba de XCM (el mountain bike en su distancia larga) más emblemática del calendario de la Copa del Mundo tras cuatro horas y media de enormes subidas repartidas en un trazado de 85 kilómetros y 4.500 metros de desnivel positivo. Su éxito, inesperado a principio de año, tras su paso de BH al Klimatiza Orbea, supone su segunda victoria seguida en el certamen, hecho más que histórico que le acerca notablemente al triunfo final en la general.

La prueba de XCM coincide este fin de semana con la manga de XCO en Leogang (Austria), despidió con alivio y sin añoranza buscando estirar su soberbia carrera siendo aún competitivo. Dejó la disciplina que le concedió prestigio y medallas y se dijo que estaría más cómodo regresando a la esencia de la bici de montaña.

En las Dolomitas, la presión para Valero no tenía que ver solo con la posibilidad de imponerse, sino con la oportunidad de hacerlo con su nueva y recién presentada bicicleta, la Oiz, en este caso. Este curso, al menos nueve fabricantes de bicicletas han estrenado, o estrenarán próximamente, sus nuevos modelos de mountain bike de alta gama en un mercado en el que las bicis eléctricas son tendencia.

Specialized, Canyon, Orbea, Giant, Scott, Trek, Lapierre, Cube y Cannondale renuevan sus bicis de XCO aunando ingeniería y electrónica con una idea fija: alcanzar la evolución de la evolución para seducir a un mercado que no pasa por su mejor momento. Queda aparcado el debate de la irrupción de las ruedas de 32 pulgadas para sustituir a las actuales de 29, pero quien más quien menos ya estudia la viabilidad de un cambio que, de llegar, obligará a rediseñar las bicis de montaña actuales.

Con todo, los fabricantes se niegan a despedirse de sus ventas de bicis tradicionales, sin motor, y saben que estas les conceden un prestigio incuestionable. De golpe, todos los actores y actrices del XCO y del XCM ansían ganar con sus nuevas máquinas, el mejor favor que pueden hacer a la industria que sostiene ambos certámenes. En este sentido, el mountain bike de competición cada vez se parece más a Moto GP, un espacio en el que se escruta no solo la calidad del piloto sino la solvencia de la máquina que conduce.

La , más pegada al día a día de los usuarios de a pie, más reconocible también, cuenta con apenas seis mangas, de las que ya se han disputado cuatro. Valero lidera la general y sueña con vestir el maillot de líder hasta la despedida en Girona, el próximo 20 de septiembre. De lograrlo, sería el primer español en imponerse en la tabla final. Entre medias, la cita de Kirchzarten (Alemania, 26 de julio) debería servir para aclarar las opciones de Valero y de Natalia Fischer, décima en Dolomitas.