Los 50 días en llamas del Real Madrid de baloncesto: de la lesión de Tavares a la dimisión de Sergio Rodríguez

Nadie podía pensar, aquel 29 de abril, que esa caída de Edy Tavares en la lucha por un balón en iba a provocar mucho más que la lesión del gigante del Real Madrid. En verdad, fue la chispa que prendió un incendio devastador en la sección de baloncesto del equipo blanco cuya última consecuencia es la menos de un año después de asumir el cargo. En ese intervalo de 50 días, más lesiones, el cierre de una temporada sin títulos, un entrenador cuestionado, otro volantazo al organigrama, el gran capitán pendiente de su futuro y muchas dudas.

La derrota en cuartos de la Liga Endesa contra la Laguna Tenerife retrató a un equipo sin energía física ni anímica y dejó al Madrid fuera de las semifinales de la ACB por primera vez desde 2008 y sin títulos 15 años después de su última campaña en blanco. El equipo había perdido las tres finales disputadas durante el curso (Supercopa contra el Valencia, Copa ante el Baskonia y Euroliga frente al Olympiacos) y las miradas apuntaron a Sergio Scariolo, el técnico elegido por el presidente, Florentino Pérez, para relevar a Chus Mateo y al que concedió un contrato de tres temporadas. y Pérez le mantuvo en el cargo poco después de ganar las elecciones. A cambio, el mandatario dio un golpe sobre la mesa al devolver el mando de la sección a Juan Carlos Sánchez, el hombre fuerte del baloncesto entre 2010 y 2025.

Sánchez había dado un paso al costado el verano anterior tras una etapa con 28 títulos en las vitrinas blancas. Con él salió Alberto Herreros como director deportivo y heredó la carpeta Sergio Rodríguez, leyenda blanca, junto a Martynas Pocius y Paco Robles. La apuesta ha durado apenas 11 meses. El Chacho sintió que el regreso del anterior jefe era una cuchillada a su confianza y En su mensaje de despedida recalcó que intentó “construir una sección más fuerte, sostenible y profesional, en un contexto cada día más retador” y que se marcha “con el orgullo del trabajo realizado”.

Rudy Fernández, otro mito blanco, desmintió el mismo viernes que haya aceptado ser el próximo director deportivo. Y en el aire está ahora la continuidad de la tercera pata del reciente olimpo madridista, Sergio Llull. El escolta de 38 años acaba contrato este verano y la salida del Chacho y el regreso de Sánchez parecen dificultar su renovación. El capitán publicó en sus redes sociales una foto junto a Sergio Rodríguez y Pocius horas antes de confirmarse la dimisión de su antiguo compañero en la pista, un mensaje muy nítido sin tener que decir una palabra.