Los Warriors de Stephen Curry se quedan sin playoffs y vislumbran el fin de una era

“Ya no somos aquellos Warriors del 2016 o 2017, cuando dominábamos la liga. Ahora somos una dinastía que se desvanece”, había afirmado el técnico en diciembre. Lo que ya era evidente con todos los jugadores sanos encima de la pista, terminó de constatarse . La edad no perdona. La franquicia de San Francisco tiene la plantilla más envejecida de la liga, con una media de 28,8 años, pero con sus dos astros sanos .

“Está bien reconocer que todo esto tendrá que terminar en algún momento, y sabemos que está ya en el horizonte. Todos intentamos extenderlo tanto como podemos”, reconocía Curry recientemente a The Athletic. El transformador base y faro de Golden State todos estos años no sabe realmente cuántas temporadas de buen baloncesto le quedan en las piernas. El nuevo referente de longevidad, indudablemente, sigue en activo con los Lakers en estos playoffs. LeBron James, 23 temporadas a sus espaldas y 41 años, todavía debe decidir si cuelga las zapatillas, y su ejemplo empuja a muchos de sus contemporáneos, también a Kevin Durant.

Curry tiene argumentos a los que agarrarse. En el primer encuentro del play in volvió a demostrar que la edad es solo un número. 35 puntos, 27 ellos con las castañas en el fuego en la segunda mitad, y una remontada épica en el último cuarto tras verse 13 abajo en el mismo para superar a Los Angeles Clippers por 121-126 y citarse con los Suns. “Me acordé de los tiempos pasados”, sonreía el triplista más prolífico de la historia. A su lado, Green dio una clase magistral de defensa y anuló a Kawhi Leonard, que venía de firmar un año excelso.

“Mira que hemos ganado partidos con mucho más en juego, pero este es de los mejores”, decía Kerr tras doblegar a los Clippers. “Por donde estamos y nuestros años, viendo el declive de rendimiento esta temporada, ha sido una bonita demostración de nuestro gen competitivo. Por una noche volvimos a ser nosotros mismos, campeones de nuevo, por mucho que pueda sonar a locura desde fuera”, añadía el preparador, camino de los 61 años.

Estos dos partidos mostraron también el potencial y los peligros de emparejar a Curry con un pívot polivalente pero frágil como Kristaps Porzingis, minado por sus recurrentes problemas de salud a lo largo del año y reducido a 11 tantos y 15 minutos contra Phoenix por un esguince de tobillo. “Lo que vimos estos días fue un buen avance de lo que podría ser potencialmente”, avisaba el letón, que será agente libre este verano, tras haber metido 20 puntos contra L.A. La gerencia tiene ahora un sinfín de decisiones de mercado por delante, y nadie descarta otra vuelta de tuerca al proyecto si colosos como Giannis Antetokounmpo, Kawhi Leonard o LeBron James se ponen a tiro.

En el hundimiento de Golden State, Jalen Green se exhibió con 36 puntos en 40 minutos para los Suns. Él y los Suns fueron demasiado sin ser gran cosa para unos Warriors que indudablemente se apagan. En el otro cruce definitivo del play in, en la Conferencia Este, los Orlando Magic apabullaron a los Charlotte Hornets por 121-90 comandados por los 25 puntos de Paolo Banchero y se citarán en primera ronda contra los temibles Detroit Pistons de Cade Cunningham, que hacía dos décadas que no alcanzaban las 60 victorias en temporada regular.

Los playoffs arrancan este sábado con la disputa de cuatro eliminatorias: Cavaliers-Raptors (19.00 horas, Prime), Nuggets-Timberwolves (21.30 horas, Prime), Knicks-Hawks (00.00 horas, Prime) y Lakers-Rockets (02.30 horas, DAZN).