El ganó el tercer partido de la final de la Liga ACB en el Palau Blaugrana y se coloca con ventaja en la eliminatoria (2-1) y a una sola victoria de conseguir el campeonato. Lo hizo con Jean Montero como hilo conductor de todo lo bueno que propuso el equipo de Pedro Martínez, y con un tercer cuarto para enmarcar que rompió un partido que hasta el descanso había sido un toma y daca sin respiro. El Barça de Xavi Pascual lo intentó hasta el final, con Laprovittola y Brizuela tirando del carro en los momentos más comprometidos, pero el Valencia supo administrar la renta cuando más importaba y no se dejó alcanzar.
El inicio fue de tanteo mutuo. Ninguno de los dos equipos encontró el ritmo en el lanzamiento exterior y los primeros minutos transcurrieron con errores de ambos lados y un marcador que no se separaba. Sako abrió el tanteador contra el cristal, Montero respondió en la transición y el partido arrancó con ese pulso nervioso propio de las finales. El primer cuarto acabó con una ventaja mínima local, 17-15, que decía poco sobre lo que estaba por venir. Shengelia visitó la línea de tiros libres con frecuencia, Pradilla respondió desde el poste bajo y el Barça aguantó gracias a un Satoransky que apareció con un triple en el momento justo.
El segundo cuarto fue más abierto y más loco. con canastones ante varios defensores, mientras De Larrea aparecía desde la esquina para enchufar triples que mantenían la tensión y ponían en pie al sector visitante del Palau. El Barça también tuvo sus momentos: Laprovittola tiró de talento en un par de acciones individuales, Punter encontró un triple oportuno y el equipo local llegó a acercarse hasta el 33-34. Pascual paró el partido para enfriar el ambiente y el Valencia respondió con contundencia. Al descanso, 36-40. Cuatro puntos y todo por decidir.
El partido se rompió nada más reanudar. El Valencia salió del vestuario con una intensidad diferente y el Barça no supo leer lo que le estaba pasando hasta que era tarde. En apenas diez minutos, el marcador pasó a reflejar un 48-62 que ya era un aviso serio. Montero fue imparable desde cualquier posición, aprovechando segundas oportunidades y Taylor se sumó al festín con varias acciones de mucho mérito. Pascual detuvo el juego en varias ocasiones intentando frenar la hemorragia, pero el Valencia tenía demasiado margen y demasiada confianza. El tercer cuarto acabó con un 57-71 que olía a sentencia.
El cuarto periodo deparó un sobresalto. Brizuela se puso de largo desde el triple, Shengelia igualó a 73 con un aro pasado soberbio y el Palau volvió a creer durante unos minutos enloquecidos. Pero entonces volvió a aparecer Montero. Primero provocando la falta de Laprovittola en el intento de triple, luego desde la línea sin inmutarse y después sumando contra el tablero cuando el partido estaba en el alambre. Key cerró los últimos flecos desde el tiro libre y en los segundos finales fue solo un trámite. Final, 80-88.
Montero fue el mejor con diferencia, pero el Valencia ganó porque fue el mejor equipo en el momento que más importaba. El Barça de Xavi Pascual deberá reaccionar si no quiere ver cómo la serie se le escapa antes de volver a casa.