La España de Chus Mateo avanza con paso firme en Oviedo

Un minuto, dos ataques, le sirvió a Fran Guerra, uno de esos soldados de las ventanas, para lucir versatilidad con una canasta interior a tablero y un acierto lejano que entonaron pronto a la selección. Frente a un rival forrado de músculo y centímetros, el conjunto de Chus Mateo amaneció con un ejercicio de piernas rápidas y mucho balón compartido. Dos triples de Santi Yusta coronaron el gran arranque de la selección. Una defensa española de anticipaciones dejó al equipo amarillo en solo seis puntos en casi nueve minutos. La renta a favor de la selección no fue mayor para terminar el primer cuarto por la falta de acierto en el tiro (16-9).

El equipo de Chus Mateo se enredaba en algunos ataques para encontrar los espacios libres ante una zaga muy cerrada en la pintura. Sin posiciones cómodas para el lanzamiento, el encuentro era más pastoso y menos ágil. . Ucrania no variaba el guion, mucha bola a sus hombres altos y la manija de Kovliar. Esa fórmula y el atasco español ante el aro redujeron las distancias. El marcador era escuálido llegado el descanso (28-21) a pesar del triple en la última décima de Jaime Fernández.

En una noche sin confetis, cada robo valía oro. España exprimió su entrega en las recuperaciones y pegó el estirón cuando afinó la muñeca, aunque volvió a encogerse víctima de las pérdidas. No terminaba el conjunto español de romper el partido como el pasado viernes en Riga. Esta vez la cosecha debía recogerse grano a grano, con ese protagonismo gremial que tanto define a esta selección de las ventanas: un rebote de Almansa, una penetración de Paulí... y 52-43 antes del último asalto.