El Real Madrid se mueve en los despachos. Mientras perfila el organigrama de la próxima temporada tras el regreso de Juan Carlos Sánchez como hombre fuerte de la sección y el club blanco firmó el lunes por la noche su renovación con la Euroliga por 10 campañas más, hasta 2036. El conjunto madridista era el único entre los 13 accionistas de la máxima competición europea que faltaba por estampar su continuidad antes del fin de su vinculación el 30 de junio y después de que a lo largo de la temporada lo hicieran el Olympiacos, Panathinaikos, Barcelona, Baskonia, Efes, Maccabi, Zalgiris, Milán, Bayern, CSKA (aunque el conjunto ruso no puede disputar el torneo por su exclusión debido a la guerra con Ucrania), Asvel y Fenerbahçe.
La Euroliga completa la colección con la renovación del Madrid, el rey de reyes con 11 títulos europeos por los ocho del CSKA y los siete del Panathinaikos. Y refuerza su plan de De este modo los 13 accionistas serán socios permanentes y se abrirá la puerta a nuevos miembros como el Valencia Basket. La cláusula de salida que actualmente rondaba los 10 millones de euros se multiplicará. La transformación pretende elevar el beneficio económico y el valor de los clubes, una reivindicación permanente de las entidades y un asunto en el centro de las negociaciones con la NBA de cara a una futura competición paralela.
La Liga estadounidense mantiene su idea de lanzar un proyecto nuevo a partir de octubre de 2027 y de la mano de la FIBA. Está por ver si también junto a una Euroliga que por ahora se ha asegurado los mejores cromos: los grandes equipos de la Euroliga y los 32 que participarán en la próxima y ampliada edición de la Eurocup, la segunda competición continental, entre ellos La Laguna Tenerife con un contrato por cinco años y el Manresa por uno.
La Euroliga sigue con un proceso de mutación cuyo fin es aumentar el número de equipos y crear un formato de conferencias. en una liguilla, pero las quejas de los clubes por la saturación del calendario y el deseo de acoger a más equipos apuntan en esa dirección del nuevo organigrama a partir de 2027-28.
Entre medias, la Euroliga y la NBA siguen sus conversaciones. “La fragmentación diluye el valor y crea fricción, y eso es malo para el negocio”, expresó el pasado mayo Chus Bueno, nuevo CEO de Euroleague Basktball, durante la Final Four en Atenas; “queremos maximizar esa oportunidad. Ya sea una asociación, una empresa conjunta, una fusión… Es lo que estamos hablando con la NBA. Si realmente queremos llevar a cabo este proyecto, deberíamos encontrar la solución. Y si, por cualquier motivo, no se concreta, la Euroliga cuenta con un plan sólido. Tenemos una visión, un proyecto, una estrategia de ingresos, una estrategia de derechos y marketing; lo tenemos todo. Pero si la NBA desea sentarse a la mesa y explorar una posibilidad conjunta, estamos abiertos y aprovecharíamos al máximo la oportunidad”.