Pierre Oriola: “Me tomo el baloncesto de otra manera desde que soy padre”

“No me esperaba este regreso. Eran cinco años sin venir con España, desde 2021, antes de los Juegos de Tokio, cuando quedé como el último descarte y encadené lesiones, cambios de equipo, y no terminaba de encontrar mi juego. Fue un momento duro en el que no pude disfrutar de la selección ni en las ventanas. La llamada de Chus fue una sorpresa brutal y ni me lo pensé”, comenta Oriola en un vídeo publicado este domingo por la Federación en el que el ala-pívot repasa, mientras camina por la nieve de Riga, su agitada carrera.

Oriola vive su tercera etapa en el Manresa, allí donde inauguró un casillero que suma ya 401 partidos en la ACB y que incluye paradas en Sevilla, Valencia, Barcelona, Girona y Lleida. También en el AEK de Atenas en 2023 y en el Fuerza Regia de Monterrey entre agosto y noviembre de 2025, cuando ganó la Liga mexicana antes de volver al origen. Ese título se unió a dos Ligas, una conquistada con el Valencia y otra con el Barça, y cuatro Copas como azulgrana. En el Palau ejerció de capitán y vivió su mejor momento deportivo justo cuando se coronó también como campeón del mundo con Sergio Scariolo después de ser bronce europeo en 2017.

La puerta de la selección parecía cerrada hasta que sin jugadores que compiten en Estados Unidos ni en la Euroliga, salvo alguna excepción, además de las bajas, han abierto la pista a Oriola. La convocatoria se la ha ganado a pulso el catalán con unos registros notables en la ACB: 9,5 puntos por partido, la mejor media de su carrera en la Liga, y 4,6 rebotes, su segundo mayor registro. “Estoy en un muy buen momento con mi equipo y quería aprovechar esta oportunidad. Nunca he dejado de creer en mí y de trabajar. Ahora estoy disfrutando muchísimo y estoy tomándome el baloncesto de otra manera desde que soy padre. Las perspectivas de mi vida han cambiado”, cuenta Oriola sobre la importancia de su hijo Roc, que cumplirá dos años en junio.

Esa felicidad familiar ha redondeado un trabajo mental que siempre le ha acompañado y una visión de la vida que va más allá de la canasta: tiene una empresa para asesorar a deportistas sobre sus inversiones y es un apasionado del teatro. España ha recuperado a un campeón del mundo y Oriola disfruta como si fuera la primera vez.